Dolor lumbar al levantarse de la silla: causas, prevención y tratamiento
Dolor lumbar al levantarse de la silla: causas, prevención y tratamiento
El dolor lumbar es una de las dolencias más frecuentes en la mayoría de la población, que genera en España más de 2 millones de consultas al año en Atención Primaria, servicios de Traumatología y Cirugía Ortopédica. Sigue leyendo este artículo para conocer cuáles son sus síntomas, por qué se produce y cuál es el tratamiento para darle solución.
Según la empresa de análisis de información global Elsevier, “el dolor lumbar afecta anualmente al 15-20% de la población, llegando al 50% en aquellos con actividad laboral. Un 1,5-2% se presenta como ciática. Se acepta que el 60-80% de las personas tendrá al menos un episodio de lumbalgia en su vida, que será de ciática en el 40% de los casos”.
También indican que “Se trata de un dolor muy frecuente en la población general, pero el 90% de los afectados están libres de síntomas al mes de iniciarse el proceso”.
¿Qué es el dolor lumbar?
El dolor lumbar, también conocido como lumbalgia, es una molestia que se produce, como su propio nombre indica, en la zona lumbar, en la parte baja de la espalda. Este dolor puede tener diferentes grados, desde una molestia leve hasta un dolor agudo e incapacitante.
Imagen de Darwin Laganzon en Pixabay
En muchas ocasiones las personas experimentan dolor lumbar al levantarse de la silla, por lo que es importante conocer los factores desencadenantes de esta dolencia para mejorar nuestra calidad de vida.
El dolor de espalda es uno de los tipos más comunes de dolor que experimentan las personas, y es la tercera razón más común de visitas al médico con hasta el 80% de los adultos que experimentan dolor de espalda en algún momento de sus vidas, según datos de New York Spine Institute.
Esta enfermedad aparece a partir de los 40 años debido al desgaste de la columna vertebral. Es la principal causa de ausencias en el trabajo y hay datos que apuntan a una media de más de 50 millones de jornadas laborales perdidas por lumbalgia, con los costes que eso conlleva.
Causas comunes del dolor lumbar al levantarse de la silla
Padecer de dolor lumbar al levantarse de la silla o al estar de pie, se debe a una serie de razones que aquí exponemos:
- Tener una vida sedentaria: estar la mayor parte del día sentado sin realizar ejercicio físico da lugar a que los músculos de la espalda no se ejerciten y estén debilitados.
- Mala postura al sentarse o dormir: en algunas ocasiones estamos de manera inconsciente en una postura que pueda dañar nuestra zona lumbar. Esta presión en la musculatura de la espalda puede provocar un dolor al levantarnos o al caminar.
- Ejercicio físico: a la hora de realizar ejercicio físico, debemos hacerlo siguiendo recomendaciones de un profesional para evitar las lesiones provocadas por posturas inadecuadas.
- Lesiones previas: tener lesiones previas como una hernia de disco o ciática puede provocar el dolor de espalda al levantarse de la silla.
- Silla inadecuada: pasar largas horas en una silla no ergonómica que no se adapta a la forma de nuestro cuerpo es muy perjudicial para nuestra espalda. En Tecno Oficinas, disponemos de un amplio catálogo de sillas ergonómicas en las que podrás pasar muchas horas, ya sea por trabajo o por ocio, sin preocuparte de dolores lumbares. ¡Se adaptan a ti!
Síntomas asociados
La lumbalgia, además de provocar dolor en la parte baja de la espalda, puede ir acompañado de otros síntomas como dolor en las extremidades inferiores, entumecimiento de las piernas, en la zona de las ingles o los glúteos y por último, incontinencia.
Dependiendo de la causa del dolor lumbar, la intensidad o el grado de dolor será diferente. Los síntomas pueden experimentarse de diversas formas. Por ejemplo:
- Dolor sordo o punzante en la parte baja de la espalda.
- Dolor agudo que se mueve desde la parte baja de la espalda hasta la parte trasera de los muslos y, a veces, hasta las piernas o los pies. Puede incluir entumecimiento u hormigueo (ciática).
- Espasmos musculares y tensión en la parte baja de la espalda, la pelvis y las caderas.
- Dolor que empeora después de estar mucho tiempo sentado o de pie.
- Dificultad para ponerse de pie, caminar o pasar de estar de pie a sentado.
Siempre recomendamos acudir a un especialista ante estos síntomas cuanto antes para evitar posibles agravamientos del problema.
Tipos de lumbalgia asociados
La lumbalgia, o dolor en la parte baja de la espalda, se puede clasificar en varios tipos según la duración, la causa y la naturaleza del dolor. Podemos distinguir varios tipos de lumbalgia:
Según la duración del dolor
- Lumbalgia aguda: Se producen por lesiones, esfuerzo físico, malas posturas, movimientos bruscos. Provoca dolor intenso que aparece de forma repentina y suele durar menos de seis semanas.
- Lumbalgia subaguda: Aparece por la continuación de una lumbalgia aguda no tratada adecuadamente o lesiones moderadas. Produce un dolor persistente que no mejora completamente después de las primeras semanas. Puede durar entre seis semanas y tres meses
- Lumbalgia crónica: Es debido a enfermedades degenerativas, problemas estructurales en la columna o trastornos crónicos. Produce un dolor continuo o recurrente, que puede variar en intensidad, llegando a durar más de tres meses.
Según la causa del dolor
- Lumbalgia mecánica: Derivada por problemas en los músculos, ligamentos, discos intervertebrales o articulaciones de la columna vertebral. Empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Es la forma más común de lumbalgia.
- Lumbalgia no mecánica: Provocada por enfermedades inflamatorias (como la espondilitis anquilosante), infecciones o tumores. Dolor que no mejora con el reposo y puede empeorar durante la noche. Es menos común.
- Lumbalgia radicular: Se produce por una compresión o irritación de las raíces nerviosas (como en el caso de una hernia discal). Deriva en un dolor que se irradia desde la zona lumbar hacia las piernas, acompañado de entumecimiento, hormigueo o debilidad muscular. La ciática es un ejemplo típico.
Según la naturaleza del dolor
- Lumbalgia axial: Dolor localizado exclusivamente en la zona lumbar, sin irradiación a otras partes del cuerpo, provocado por problemas musculares, ligamentos, discos.
- Lumbalgia irradiada: Provoca un dolor que se extiende desde la zona lumbar hacia otras áreas, como las nalgas, muslos o piernas. Producido por la compresión de nervios, hernias discales.
Otros tipos específicos
- Lumbalgia postural: Debido a una mala postura mantenida durante mucho tiempo. El dolor mejora con el cambio de postura y la corrección de hábitos posturales.
- Lumbalgia traumática: Por lesiones directas debido a caídas, accidentes, golpes, con un dolor que surge inmediatamente después del traumatismo.
- Lumbalgia por sobreesfuerzo: Por actividades físicas intensas o repetitivas que sobrecargan la musculatura lumbar. El dolor aparece tras realizar actividades físicas exigentes o repetitivas.

Diagnóstico
Si experimentas dolor de espalda al levantarse de la silla, es conveniente que acudas a un médico o fisioterapeuta para que a través de una exploración física determinen el motivo o la causa de la molestia.
A través del diagnóstico de imagen con una radiografía o resonancia se podrá identificar el motivo de aquellos dolores de espalda invalidantes que tienen una mayor duración en el tiempo y necesitan un diagnóstico más profundo.
La mayoría de las personas con lumbalgia mejoran por sí solas. En la mitad de los casos, el dolor desaparece en una semana, y en el 90% de las personas, se va en un mes.
Sin embargo, en el 10% de los casos, el dolor persiste durante seis meses, y en el 50% de las personas, el dolor regresa en los próximos cuatro años. Para aquellos con ciática, la recuperación es más lenta, pero el 50% está libre de síntomas después de un mes.
Imagen de CUN
¿Cuándo consultar a un profesional?
Es muy importante que busques atención médica de inmediato cuando experimentes los siguientes síntomas:
- Dolor lumbar intenso y persistente
- Irradiación del dolor hacia las piernas
- Entumecimiento o debilidad en las piernas
- Incontinencia
- Síntomas asociados como fiebre, fatiga y pérdida de peso.
Prevención
Para evitar el dolor de espalda, al estar de pie y sentado, es clave mantener una buena postura tanto cuando estamos sentados trabajando en la oficina como cuando caminamos o practicamos ejercicio físico.
Realizar deporte no solo eliminará las molestias ya provocadas por el dolor lumbar, sino que además, la práctica de ejercicio diario será clave para su prevención.
Imagen de Spine Health
Una silla de escritorio ergonómica puede ayudar significativamente a mejorar la lumbalgia. Aquí hay algunas formas en que una silla ergonómica contribuye a reducir y prevenir el dolor lumbar:
- Soporte lumbar adecuado
- Distribución del peso
- Mejora la postura
- Movilidad y flexibilidad
- Reducción de la fatiga
- Prevención de problemas a largo plazo
Las mejores sillas ergonómicas para mitigar los dolores de espalda
En Tecno Oficinas, puedes encontrar multitud de sillas ergonómicas que te ayuden a reducir los efectos de la lumbalgia.
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Silla Operativa Giratoria LISBOA de Euromof
Ejercicios recomendados
- Ejercicio físico de fortalecimiento: realizar ejercicios de fuerza hará que tus músculos sean resistentes y no se lesionen ante una postura inadecuada.
- Estiramientos: implementar estiramientos corporales a tu rutina diaria es esencial para mejorar la elasticidad de tus músculos y aliviar los dolores de espalda.
- Mantén una postura adecuada: tener durante largas horas, ya sea trabajando o mientras dormimos una postura inadecuada provocará lesiones en nuestra espalda, por lo que, es importante utilizar una silla adecuada mientras trabajas o estudias, que sea firme y ofrezca soporte a tu espalda.
- Realiza pausas para estirar las piernas durante tu jornada de trabajo y reducir así la presión en la zona lumbar.
Imagen de Colchones.es
Conclusión
El dolor lumbar al levantarse de la silla puede ser muy molesto y en algunas ocasiones puede llegar a incapacitar a las personas en la realización de las actividades de su vida diaria. Realizar ejercicio físico de manera regular y mantener una buena postura cuando estamos sentados, es clave para prevenir y tratar esta dolencia.
No te olvides de contactar con un profesional sanitario cuando el dolor sea intenso y persistente o se manifiesten otros síntomas. Cuida de tu salud y mantén un estilo de vida saludable.
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